La situación en que nos encontramos nos desmoralizó un poco, para ser sincero.
A eso se sumaba el hecho de haber quedado desfinanciados casi por completo, no nos quedaba mucho tiempo de vida en nuestras respectivas billeteras, fue en ese dificil trance, que una noche conocimos a dos simpáticas chicas que decían poseer el mapa del tesoro de Sobremonte.
Carola y Fabiola, al principio nos miraban sonrientes desde una mesa alejada de la nuestra en La Continental, nos miraban y comentaban entre ellas. Ambas eran muy lindas chicas, con la diferencia de que Carola era mas bien estilizada, cinturita de avispa y un culo descomunal al parecer, pelo negro lago, muy lacio, poco busto, y Fabiola todo lo contrario, bastante gordita pero sin llegar a lo desagradable, rubia, con rulos y tetona. Esta última fué la que eligió el padre tiempos, dijo: -Yo la tetona pive, creo que me la merezco.
Así que allí estabamos los cuatro, compartiendo charla y unas birras.
Cuando llegamos a entrar en confianza, las chicas nos contaron un plan que tenían para venderle el mapa, que decían tener, a un acaudalado funcionario corrupto de la embajada de Inglaterra, pero que tenían un poco de miedo de ser estafadas, y que no les vendría nada mal la ayuda protectora de dos hombres "fuertes y valientes".
Accedimos, más que nada por amor a la aventura, ya que se caía de maduro que las estafadoras eran ellas. Pero antes de acceder, se nos ocurrió preguntarles , que si acaso el mapa era auténtico, por que no habían buscado ellas el tesoro.
Carola dijo que el motivo era que el propietario del terreno donde estaba el tesoro oculto, creía en la leyenda de los fantasmas que lo cuidaban, y que sacaba a los tiros a cualquiera que se atreva a entrar en sus dominios. Mientras tanto Fabiola movía la cabeza de forma afirmativa y con los ojos abiertos como platos, para darle un marco de verosimilitud a la sanata de su amiga.
Luego nos contaron que ellas se habían conocido hacía un año, y justamente fué ese mapa el motivo de que se hicieran amigas, fue así: Carola leía la borra del café a domicilio, se anunciaba en la prensa, Fabiola dió con ella y se hizo leer la borra de su café, en esta decía, entre otras cosas, que aparecería en su vida un documento muy valioso, de mucho valor económico.
Fabiloa recordó, y se lo dijo a Carola, que había recibido como herencia de su recién difunta abuela, una cantidad de cajas con papeles viejos que parecían no tener ningún valor, Carola le aseguró que allí encontraría lo prometido, Fabiola le pidió ayuda, ya que era una cantidad descomunal para buscar sola. Así apareció el papel, y nació su amistad.
Luego de una año de buscar un comprador a la altura de su oferta, hallaron en un bar a este tipo, lo visitaron en la embajada, y el les ofreció buen dinero si comprobaba la autenticidad del mapa.
Lo único que quedaba por resolver, era el hecho de que ¿por qué confiar en dos desconocidos, como lo eramos nosotros, para semejante misión?. La respuesta al parecer era sencila, Carola, al ser vidente, había detectado que eramos gente de fiar, y no corrian peligro, además de que ellas no tenán a nadie en quien confiar en este mundo, solo se tenían ellas dos.
viernes, 28 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario